Hace meses que este blog guarda silencio, que es casi como decir que yo guardo silencio (más o menos). También hace meses que no escribo y lo cierto es que no lo he echado demasiado de menos. O sea, que según esa gente que dice que no eres escritor si puedes pasar un día entero sin escribir, según esos para los que escribir es como respirar, no soy escritor. Bueno, tienen razón, aunque no por esos motivos, sino por otros que ya se han expuesto antes en este blog sobradamente.
El caso es que no he sentido necesidad de escribir, ni de reflexionar sobre la escritura. He tenido (y tengo) la mente ocupada en otros asuntos que, aunque se sorprendan los del respirar y el escribir, son más importantes (o a mí me lo parecen).
Y esto, paradójicamente, me lleva a reflexionar sobre la escritura. Y pienso en los escritores atormentados; pienso en Bukowski y su forma de vida y me pregunto qué necesita cada cual para escribir. Yo, por ejemplo, no podría llevar la vida de Bukowski y escribir, no podría llevar la vida de los escritores de la generación Beat y escribir. Tampoco creo que hubiera podido llevar la vida de Bolaño y escribir. Yo necesito una "paz interior" que no me lleve la mente a problemas ajenos a la escritura para sentarme a escribir.
No sé, quizá cuando alguien lleva vidas como aquellas y está dispuesto a desnudarse, salen grandes obras como las que ellos escribieron.
Y yo, al fin y al cabo, solo soy un informático que escribe.
Mientras haya calma.