domingo, 7 de abril de 2019



LA OBRA.

Así, con mayúsculas. No una obra, sino esa OBRA. La que todos anhelan. No la superventas, no la famosa; sino la OBRA, la verdadera OBRA. La de arte.
No hace falta conseguir dos. Basta con una. Siempre que sea LA OBRA.
Es como tirar dardos a una diana, como el reto de conseguir dar en el centro. Basta con alcanzarlo una vez.
Y tiras dardos y dardos y te acercas más o menos; o mucho menos. Pero vuelves a lanzar otro, y otro más. Y el siguiente. Siempre con la esperanza de impactar en el centro.
Y suelen ser dardos pesados, difíciles de lanzar, pesados de lanzar. A veces, sufridos de lanzar.
Y hay ocasiones en que piensas que para qué, que ese centro es inalcanzable; que te duele demasiado el músculo de lanzar.
Y, a pesar de todo, sacas fuerzas para un lanzamiento más.
Quizá sea esta vez.
Solo hace falta impactar una vez.

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