sábado, 3 de noviembre de 2018

Leí hace poco que las librerías de segunda mano dan una nueva vida a muchos libros. Es cierto. Un amigo encintró a Amy Hempel en una y se acordó de mí. Abre uno el libro y se encuentra con esta primera frase. Hace mucho que debí volver a AH. Gracias Fulgen.

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