Creo que hay que ser muy cauteloso con las ideas. Las ideas son como las personas falsas: hay que tratarlas un tiempo para calarlas. Por eso pienso que cuando llega una idea que te entusiasma, es bueno apuntarla y dejarla a un lado: ya sabemos que la recién llegada te va a engatusar de primeras. Si cuando vuelvas a ella después de un tiempo prudencial te sigue entusiasmando, quizá esa no sea de las falsas, atrévete con ella.
Pero cuidado: las ideas son muy embaucadoras, aun así podría salirte rana más tarde.
Por otra parte, las ideas son muy aprovechadas y se benefician de las demás ideas. Abrirle la puerta a una es posible que cause la entrada de otras. Y eso es bueno.
Nunca te quedes con la primera que llega, esa es la fácil. Mira entre las que intentan asomarse detrás; esas suelen ser las que tienen enjundia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario