- Date cuenta -digo- que entra el tal Apolo a la fragua. Vulcano y los obreros están hasta las cejas de trabajo, carbón, hierro y sudor; vamos, que no les debe de quedar ni una pizca de buen humor; entonces llega el guaperas autosuficiente y le suelta con toda naturalidad que su mujer se la está pegando con Marte. Fíjate. ¡Con Marte nada menos! -Libertad ríe ante la exclamación y eso me anima a continuar-. A Vulcano se le pone una mala leche que no veas. ¿Recuerdas su cara en el cuadro? Tiene una mirada como de ¡Qué me estás contando! Pero Apolo, que es muy suyo y muy despreocupado, pues termina la historia. Allí, delante de todo quisque. Y no veas las caras que tienen los mozos de Vulcano, como diciendo ¡Madre mía la que se va a liar!
Todo arte cuenta una historia.
Fotografía: Velazquez. La fragua de Vulcanoo. 1630. Museo del Prado.
Texto: Fragmento de "Lo que está por venir". De un servidor.

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