No concibo el escribir como la aplicación de determinadas técnicas. Concibo la asimilación de esas técnicas al servicio de la sensibilidad. Si se está demasiado pendiente de la técnica se olvidan las sensaciones y entonces pierde todo el sentido.
Escribir desde las tripas, eso es lo que le da sentido a esto, la única posibilidad que existe de acercarse al Gran Misterio (entrada del 24/2/18).
Claro que la técnica ayuda, pero como no le metas tripas...
Creo yo, vamos.
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