viernes, 16 de febrero de 2018






Si no hay verdad, no hay nada. A veces, cuando se habla de honestidad pensamos que se trata de que un autor diga lo que realmente piensa de su obra. ¿Qué va a pensar? Si no le gustara no la publicaría. 
O...¿sí?. 
Puede que haya quien escriba para determinado "mercado" o para tal o cual "target". Y eso es bueno si es lo que de verdad quiere hacer, le gusta hacer, disfruta hacer. Pero si, por el contrario, lo hace contra su propio sentimiento solo por alcanzar ciertos objetivos, nos está mintiendo a todos, incluso a sí mismo.
De eso va la honestidad. 
Al final, se trata de honestidad con uno mismo. 
Se habla también de sinceridad. Piensa en tu obra, ¿para quién la escribes? Si lo haces para otro en contra de tus impulsos, no estás siendo sincero. 
No habrá verdad.
Y si no hay verdad, solo habrá un subproducto perecedero, sin valor alguno.
Es cierto que se darán casos en los que puesta toda la honestidad, sinceridad y verdad sobre el papel, seguirá teniendo un valor muy pequeño. 
Ante la falta de talento, nada se puede hacer.
Luego no se trata solo de dar lo que tienes, aunque sea todo lo que tienes; se trata de que tu talento te proporcione mucho para ofrecer y que tú lo des sin freno tal y como lo sientes hasta despojarte de todo.
Desnudarse es honesto y generoso.
¿Genio = talento + honestidad + generosidad?
Vete a saber.

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